SER Gijón entregó este lunes, 24 de marzo, el premio ‘Ciudad Abierta’ 2025 que este año ha recaído en la Fundación Caja Rural de Gijón, una institución que celebra este año su 60 aniversario y que reúne todos y cada uno de los valores que esta ciudad abandera.
Podría ensalzar y subrayar la importancia de la labor que la Fundación lleva décadas desempeñando. Podría hablar de la puesta en valor de la zona rural, una de nuestras grandes joyas, del trabajo incansable de José Ramón Fiaño y Toño Migoya a la hora de apoyar iniciativas de todo tipo, del impacto positivo para Gijón que todas ellas tienen y de la enorme predisposición que este Ayuntamiento ha encontrado siempre en ellos.

Podría decir muchas cosas buenas de la Fundación Caja Rural de Gijón y, sin embargo, con la que más me gusta quedarme es con su humildad, con la elegancia y cercanía desde la que siempre suman.
Ante una despersonalización cada vez más notoria en casi todos los ámbitos de nuestro día a día, Caja Rural de Gijón y su Fundación han hecho de la proximidad y la confianza una de sus banderas. La institución ha sabido desplegar un trabajo fundamental desde un saber estar y una generosidad admirable. En tiempos de pirotecnias continuas, de continentes sin contenido, la Fundación Caja Rural representa la notoriedad entendida como el trabajo bien hecho; la popularidad como el resultado y no la meta.

Creo honestamente que, sin perder de vista todas y cada una de sus iniciativas, esto que digo es, sin duda, aquello de lo que más orgullosos deben estar sus responsables. Gijón, que siempre ha hecho de estos valores su seña de identidad hacia el mundo, desde luego que lo está de ellos. Pocos premios como el sentimiento de pertenencia.
Para una ciudad que aspira a crecer y liderar, atraer nuevas empresas e instituciones resulta fundamental. No es ningún secreto que se crece desde la suma, desde la amplitud de miras y la perspectiva constante. Ahora bien, en esa aspiración, Gijón es muy consciente de que no hay nada más valioso que, en convivencia con lo reciente, existan y perduren pilares identitarios, esas instituciones que la ciudadanía entiende como propias. Caja Rural de Gijón lo es, y el trabajo de su Fundación explica el hecho de que lo siga siendo.

Este galardón, que en 31 años ha sabido explicar Gijón, siempre ha sido mucho más que el premio de una radio. Para empezar, porque entender SER Gijón como una radio es quedarse en la superficie, esconderse de lo evidente. SER Gijón es para nuestra ciudad una institución, un baluarte que es también ejemplo de información y apuesta por el territorio. Siempre que Gijón lo ha necesitado, la Cadena SER ha estado, y eso la convierte en un aliado indispensable.
Felicidades a la Fundación Caja Rural por este merecido premio Gijón Ciudad Abierta y enhorabuena siempre por su trabajo.


