Gijón suma 17.000 metros cuadrados al patrimonio municipal con la adquisición de la finca de La Isla, un espacio colindante con el Jardín Botánico que nos permite completar su expansión y reforzar su proyección de futuro.
Para mí es un paso muy importante. No se trata solo de ampliar superficie, sino de dar un salto cualitativo en nuestra estrategia de defensa y promoción del Jardín Botánico. Incorporamos una joya natural y también arquitectónica, con un edificio protegido que forma parte de nuestro patrimonio y que ahora podremos recuperar y adaptar a las necesidades del museo verde.
Ya estamos trabajando en la definición de los usos y en el estudio para su acondicionamiento. Entre las posibilidades está que el edificio pueda albergar la rama de ciencia e investigación del Jardín Botánico, con el banco de germoplasma y el herbario, y también que sirva de espacio para asociaciones vinculadas al propio jardín, como Amigos del Jardín Botánico o ADAPTAS, que tanto aportan a este proyecto colectivo.
El resto de la finca se abrirá al público a lo largo del primer semestre del año. Queremos que la ciudadanía pueda disfrutarla cuanto antes y por eso se está diseñando una programación especial de actividades que permita integrar este nuevo espacio en la vida del Jardín y de la ciudad.
Con esta adquisición reforzamos nuestro compromiso con la sostenibilidad, la investigación y la conservación. Seguimos ampliando y cuidando uno de los grandes referentes ambientales y científicos de Gijón, convencidos de que invertir en patrimonio natural es invertir en futuro.


