El sábado tuve el privilegio de ser Mantenedora de la Feria y Fiestas de Utiel, en honor a la Virgen del Remedio. Una experiencia inolvidable, cargada de emoción y fraternidad entre pueblos.
Estas son las primeras fiestas tras la DANA del pasado octubre, que dejó heridas profundas pero también mostró la grandeza de un pueblo unido. En aquellos días, Gijón y Asturias también estuvimos presentes: técnicos y operarios de la EMA, junto a bomberos de nuestra ciudad, acudieron de inmediato para ayudar en las labores de emergencia. Ese gesto solidario nos unió para siempre.
Quiero dar las gracias a Ricardo Gabaldón y a todo su equipo por la acogida y el cariño con el que me recibieron.

Pregón íntegro:
Hoy me siento profundamente honrada de estar en este escenario como Mantenedora de vuestras fiestas; un rol de extraordinaria belleza: el de pregonera que, con alegría y emoción, presenta a la reina y a su corte. Es un privilegio enorme. Y es que, en mi condición de alcaldesa de Gijón, he tenido el deber y el honor de nombrar ya diez pregoneros para nuestra Semana Grande. Pero cuando elegí a esas personas, todas ellas extraordinarias, todas ellas muy representativas de Gijón y de su gente, lo hice sin pensar que, como casi todo en la vida, las cosas podrían darse la vuelta. Así que podéis imaginar mi sorpresa cuando vuestro Alcalde me llamó para hacerme ese encargo que yo he hecho tantas veces: el de ser la mantenedora de las fiestas de una ciudad amiga, como lo es Utiel. Eso es lo que convierte esta noche en algo tan singular, tan entrañable, que me llena el corazón de emoción.
Esta edición de vuestras fiestas tiene un valor doble y profundo. Son las primeras tras el 29 de octubre de 2024.
Un día terrible que todos vivimos con angustia, pero que a vosotras y vosotros os sacudió de una forma aún más terrible. Utiel sufrió pérdidas irreparables y heridas profundas por las lluvias torrenciales. Se perdieron seis vidas, y os confieso que esta mañana, cuando visité el barrio de la Fuente, la Avenida del Río Magro y la de Ramón y Cajal, el corazón se estremece.
Pero la respuesta de esta comunidad fue mayúscula: agricultores, ganaderos, fuerzas del orden, vecinos y vecinas arriesgaron su vida para salvar vidas, recuperar el pueblo, limpiar, reconstruir. Fue un ejemplo de coraje y compromiso colectivo extraordinario. Fue, también, y es una buena ocasión para decirlo, un momento en el que una generación entera, hoy aquí representada por la rina y su Corte, se reivindicó como lo que siempre ha sido, pese a las críticas tan injustas que recibe: una generación brillante. La de nuestros jóvenes. La vuestra.
En esos días os necesitabais entre vosotros, pero también necesitábais algo más. Y como Alcaldesa, es un honor poder decir que muchos gijoneses y gijonesas dieron un paso al frente. Y entre ellos, técnicos y operarios de la Empresa Municipal de Aguas, junto a bomberos de Gijón, no dudaron en ponerse en marcha para venir de inmediato como voluntarios. No vinieron por obligación; vinieron por solidaridad, por humanidad, por sentir que debían ayudar. No solo desplazaron el famoso camión-bomba y unidades de emergencia, sino que ofrecieron el calor de la generosidad de Gijón.
En enero de este año, exactamente tres meses después, tuvimos el honor de celebrar un emotivo acto en Gijón, junto al alcalde Ricardo Gabaldón. Reconocimos públicamente vuestro dolor, pero también esa fuerza colectiva que emerge cuando una comunidad se alza. Y creo que, si me lo permitís, desde entonces Gijón está en vuestro corazón, y vosotros lo estáis en el nuestro.
Y a partir de ese acto nació un vínculo nuevo. Una amistad y un cariño que me han traído hasta aquí, esta noche, a ser vuestra mantenedora. No hay mayor honor que el de compartir el latido de la fraternidad entre pueblos. El de compartir vuestra alegría.

Utielanos, utielanas: represento aquí a mi ciudad, Gijón/Xixón, y también a Asturias entera. Gijón es una ciudad marinera, abierta al Cantábrico, con un puerto que ha sido cruce de caminos desde que el mundo es mundo. Somos una ciudad de gente trabajadora, de tradición industrial, pero también una ciudad universitaria, cultural y moderna. Somos la ciudad del ilustrado Jovellanos, la ciudad que se abre cada agosto con nuestra Semana Grande, con sus pregoneros, su música y sus fuegos artificiales sobre la bahía de San Lorenzo.
Gijón y Asturias es mar y es montaña, es la sidra compartida en una espicha, es la mina y el verde de sus montes, es Covadonga y la Santina, es el acento fuerte y noble de un pueblo que siempre responde cuando se trata de ayudar. En Gijón y en Asturias somos una cosa que llamamos “grandones”. Y por eso, entre otras cosas, nos preciamos de que quien viene a Gijón casi siempre repite. Porque allí lo importante no es solo el paisaje, sino la gente: trabajadora, solidaria, cercana.
Por eso, cuando Utiel necesitó ayuda, los gijoneses y los asturianos sentimos que era, ni más ni menos, nuestro deber. Y por eso hoy, al estar aquí, siento que no vengo sola: traigo conmigo el cariño de todo un pueblo que se reconoce en vuestra historia y que os quiere.
Porque más allá de la tragedia, esta noche celebramos la esperanza: el hecho cierto de que 10 meses después, Utiel se reconstruye, se levanta, se llena de vida.
Vuestra feria es eso: tradición, comunidad, alegría y futuro. Y estáis aquí, de nuevo, en el Teatro Rambal, en la plaza, en las calles, festejando la romería, la Virgen del Remedio, la música, las peñas… y ese sentimiento de pertenencia que hace grande a un pueblo.
Ahora quiero presentaros con enorme orgullo a nuestra Reina de la Feria y Fiestas de 2025: Victoria Gabaldón Hernández. Una joven que ha vivido esta fiesta desde niña, que tiene Utiel en la sangre, y que ahora la representa con ilusión renovada. También quiero saludar y celebrar a las damas de honor que forman su corte: un grupo de jóvenes que hoy comienzan una aventura única que siempre recordarán. Permitidme nombrarlas a todas, este año por primera vez una veintena, lo que da buena muestra de que este es vuestro momento, el de los y las jóvenes:
Carla, Candela, Alba, Inés, Geraldine, Paula, Celia, Claudia, Hanadi, Marcela, Soraya, Gemma, Ainhoa, Alba, Carla, Claudia, Claudia, Ainhoa, Lidia y Diana.
Reina, damas: esta feria es ahora vuestro momento. Que viváis cada instante con orgullo, con alegría, con esa emoción que une generaciones. Que la Virgen os acompañe. Que sintáis el cariño de todo Utiel. Y que este 2025 sirva para afirmar que vuestra fuerza y vuestra esperanza son infatigables.
Termino agradeciendo de nuevo al alcalde Gabaldón, al Ayuntamiento de Utiel, a su Comisión de Festejos, y a vuestro pueblo entero, por esta bienvenida tan bella.
Y ahora, pido un fuerte aplauso para la Reina de la Feria y Fiestas de Utiel 2025, Victoria Gabaldón Hernández, y sus damas de honor.
¡Viva Utiel!
¡Viva su Feria y Fiestas!
¡Viva Victoria y su corte!
¡Y que viva siempre esa fraternidad que une Asturias y Valencia, a Gijón y a Utiel!
Muchas gracias y ¡Felices Fiestas!
Fotografías: Sergio Ramos Fotografía


