Finaliza una nueva edición de la Feria Taurina de Begoña y lo hace con la satisfacción de contemplar una afición entusiasmada y una plaza de El Bibio a rebosar en casi todas las tardes.
Para algunos, esta feria será recordada como la del magisterio de Morante de la Puebla, la entrega de Roca Rey o la energía de Álvaro Lorenzo. Para mí, esta es la feria de Pilar González del Valle, la que ella siempre quiso y defendió, la de echarla de menos en cada verónica y la de una placa que la une para siempre a esta plaza centenaria.
Siempre digo que en Gijón habrá toros mientras haya una afición que lo respalde y un empresario que apueste por la ciudad; y así seguirá siendo.





