El pasado 29 de septiembre, la Policía Local de Gijón celebró la fiesta de su patrón, San Miguel, en la Jefatura. Estas fueron mis palabras en el acto:
Hace hoy un año, en el día de San Miguel, abríamos las puertas de la nueva Jefatura. Hoy celebramos nuevamente la fiesta de vuestro patrón en vuestra casa, y lo hacemos con una certeza: el edificio ha cumplido el objetivo con el que se concibió, que era ser una herramienta para trabajar mejor. Lo esencial, sin embargo, sigue siendo lo mismo que entonces: las personas que llevan vuestro uniforme y la forma en que lo honran cada día.

Por eso este acto empieza siempre por quienes no llevan uniforme. Cuatro personas que, como se suele decir, por encima del deber se lanzaron este año al agua en San Lorenzo para auxiliar a varios menores y a una familia de cinco miembros que se encontraban en apuros; o que no dudaron en perseguir a quien estaba delinquiendo, haciendo posible su detención. Nadie les obligaba. Tomaron una decisión en segundos, y esa decisión cambió el final de la historia. En nombre de Gijón, gracias.

Hoy recordamos también a Juan Carlos Francisco Casado. Fue motorista, dedicó muchos años a la Oficina General y terminó su trayectoria en el VICOP, hasta que una larga enfermedad se lo llevó demasiado pronto. Recoge su distinción su viuda, María Jesús Ordieres, a quien trasladamos el cariño de toda la Corporación y de quienes compartieron servicio con él.
También dentro de la casa tenéis la generosidad de reconocer a las personas o servicios que os ayudan en vuestra labor, y me permitiréis que, por razones de mis competencias, reseñe con orgullo el treinta aniversario del Centro Asesor de la Mujer.

La seguridad de una ciudad es una tarea compartida. El Teniente José Manuel Bartolomé, de la Guardia Civil, y la Inspectora Jefe Yolanda Suárez, de la Policía Nacional, lo han demostrado en cada reunión de coordinación y, sobre todo, cuando más se necesitaba: en el apagón del año pasado y en el Centro de Coordinación del Plan de Emergencias Municipal activado por el eclipse del mes pasado. En ambas ocasiones Gijón respondió con orden y con calma, y eso no ocurre por casualidad. Ocurre porque hay profesionales que se conocen, se entienden y confían entre sí.

Esa misma confianza es la que la ciudadanía deposita en esta Policía Local. Quienes hoy recibís una distinción, desde el Intendente Marcos Antonio Puente y los Subinspectores Juan Carlos Vidal y Christian Coviella hasta cada agente que hoy ha recogido su diploma, representáis lo mejor de un cuerpo que responde con temple, con criterio y con humanidad. Detrás de cada diploma hay una intervención concreta, una noche larga, una decisión difícil tomada con aplomo. Enhorabuena.

El compromiso de este Gobierno con la Policía Local se mide en hechos. Al comienzo del mandato la plantilla contaba con 298 agentes. Hoy supera los 310, y el Plan Estratégico que presentamos este año nos marca el objetivo de los 350, la cifra más alta de su historia. Esta mañana la Junta de Gobierno ha dado un paso más en esa dirección: 24 nuevas plazas en la Relación de Puestos de Trabajo. Nuevamente hechos, no palabras. Más presencia en los barrios, mejor organización interna y más medios materiales y técnicos al servicio de la ciudadanía. Esa es la voluntad política de la que hablé en esta misma fiesta hace tres años, en el primer San Miguel de este mandato, y que hoy podemos acreditar.

No quiero terminar sin dos agradecimientos más. A las familias, que sostienen cada turno de noche y cada guardia en festivo, y sin las que nada de esto sería posible. Y también a quienes ya no están con nosotros, que siguen formando parte de esta casa: este año, recordamos con cariño a Juan Carlos Francisco Casado y a José Aquilino García García, que realizó una gran contribución a la nueva exposición de la Historia de la Policía Local.
Feliz día de San Miguel. Gijón sabe lo que tiene en su Policía Local, y esta Alcaldesa no va a dejar de trabajar para estar a su altura.


