La zona rural de Gijón será ahora mucho más segura gracias a las nuevas cámaras de videovigilancia que se instalarán en las diferentes parroquias rurales con el objetivo de evitar robos o cualquier acto vandálico.
La instalación de estas cámaras, que atiende una demanda histórica de la zona rural gijonesa, comenzó por Castiello, donde se colocaron el pasado viernes las dos primeras cámaras en el cruce entre la carretera de Castiello y el Camín de La Isla.

Se instalarán un total de 49 cámaras de videovigilancia en 29 enclaves de diez parroquias rurales. El despliegue completo de estos dispositivos de seguridad y la entrada en funcionamiento de la red de cámaras está previsto, y se confía en que así sea, en el mes de mayo.
Las nuevas cámaras de videovigilancia tienen Inteligencia Artificial, incorporan reconocimiento facial y detectan movimientos inusuales de vehículos, matrículas o personas. Son dispositivos de última generación.
La Policía Local y las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado son los únicos que tendrán acceso a las imágenes. Además, las grabaciones se almacenarán durante un mes, es decir, el tiempo máximo que permite la legislación y, posteriormente, se destruirán.



