Arrancamos el nuevo curso político sentando las bases de la agenda que marcará el cierre de mandato. Una agenda que, como no puede ser de otra manera, se basa en hechos, en realidades contundentes y objetivas.
Esta agenda se inicia en La Pecuaria, con las obras del campus de la Universidad Europea de fondo y con todo lo que este proyecto significa para Gijón. Porque una imagen vale más que mil palabras, y porque si algo demuestra lo que se está levantando en este solar es que tenemos una ventana al futuro de Gijón: la comprobación de que nuestra ciudad tiene hoy el doble de oportunidades y la mitad de problemas que hace tres años.

En apenas tres años hemos logrado desbloquear e impulsar de forma definitiva proyectos esenciales para Gijón que llevaban años pendientes de desarrollo. Ejemplo de ello es esta ampliación del Parque Científico en La Pecuaria, que nos encontramos bloqueada y que, tras una reformulación de las fases por parte de Urbanismo y una urbanización récord por parte de la concejalía de Infraestructuras, hoy es una realidad en la que un primer proyecto como la Universidad Europea ya levanta un campus para entre 2.500 y 3.000 estudiantes y que en poco más de un año entrará en funcionamiento con los primeros 400 alumnos.
Este proyecto no solo supondrá la atracción de talento joven, sino que reforzará el tejido empresarial, ampliará la capacidad investigadora en la ciudad y potenciará Gijón como una ciudad de oportunidades. Esto no va de universidad pública o universidad privada, ese debate ya está superado por un Ayuntamiento cuyo compromiso con la Universidad de Oviedo es incuestionable en cifras y proyectos. Esto va de sumar agentes de transformación a Gijón, y la Universidad Europea es un aliado imprescindible.

Si esta transformación tiene lugar en el este, el oeste de la ciudad no es en absoluto ajeno al proceso. Todo lo contrario, lo que aquí ocurre dialoga de forma coherente con lo que impulsamos al otro lado de Gijón. Ese impulso se llama Naval Azul, y en los próximos días la junta de gobierno aprobará de forma inicial el Plan Especial que permitirá reconvertir lo que hace tres años eran unos terrenos degradados en un parque empresarial que replica el modelo puesto en marcha aquí en La Pecuaria y que integrará en la trama urbana del oeste nueve parcelas destinadas a empresas de base tecnológica. Una ordenación cuya tramitación se iniciará, como digo, en los próximos días y que nos permitirá, si todo va según lo previsto, llevar al Pleno de mayo su aprobación definitiva, antesala de la licitación de las parcelas. Mismo proceso que en estos terrenos de La Pecuaria.
Primero devolvimos a El Natahoyo su ventana al mar. Ahora, lo que vamos a hacer es devolverle a Gijón el carácter industrial que nunca debió perder. Todo ello en un mismo espacio. Todo ello en un mismo mandato.
Cuando hablamos de ‘Gijón con Hechos’ lo hacemos ante realidades como estas, realidades que dan cuenta de una transformación evidente de la ciudad y de un paso de gigante hacia el futuro. Esta rueda de prensa la hemos celebrado en La Pecuaria, con las máquinas de la Universidad Europea trabajando al fondo, pero podría haberse celebrado también en Tabacalera, donde la obra para la adecuación de la antigua fábrica de tabacos en un centro de arte referencia ya ha cogido velocidad de crucero. Un proyecto que supone la mayor inversión en cultura de esta ciudad en su historia y que cuenta ya con aliados de la entidad del Museo del Prado. Podría haberse celebrado también en el paseo de Naval Azul, un espacio ganado para la ciudadanía que, como decía antes, avanzará en los próximos días hacia su futura transformación en polo de economía limpia. Podría haberse celebrado en la playa verde Luis Enrique, disfrutada ya este verano y cuya fase dos dará inicio en los próximos días.
Si algo evidencian estos proyectos es que en lo que va de mandato la ciudad ha dado un salto transformador de primer orden, una inversión récord que hace posibles proyectos de ciudad como estos, centrados en blindar el Gijón de las próximas décadas pero que también se percibe en los barrios. Hoy en día no hay un solo distrito de la ciudad en el que no haya obras en curso. Obras importantes que transforman y mejoran la vida de los vecinos. Obras, muchas de ellas, que llevaban años pendientes.
Basta con atender a las cifras para comprobarlo. En lo que va de mandato, y a falta de ocho meses para que finalice, hemos licitado inversiones por valor de 151 millones de euros, repartidas por toda la ciudad: 9 millones en el este, 21 millones en el oeste, 41 millones en el centro, 18 millones en el sur y 25 en la zona rural. Inversión récord en barrios. Todo ello sin subir impuestos y habiendo reforzado las empresas públicas de forma notable. En los últimos dos años hemos aumentado en un 7% las aportaciones municipales a las empresas públicas, saneándolas a nivel financiero y mejorando su servicio. Gijón con Hechos.
Cualquiera de estas cuestiones que he subrayado justificarían un mandato por sí solas. Las hemos realizado todas a la vez durante el mismo. Esta es la realidad de Gijón a ocho meses de completar el mandato. Ocho meses en los que ampliaremos este trabajo y continuaremos transformando la ciudad.
En las próximas semanas, el Ayuntamiento licitará la segunda fase del Plan Llave para construir 180 viviendas públicas, a la espera de que el Principado y la consejería de Ordenación del Territorio articulen el compromiso adquirido en agosto para la actualización del precio del módulo de vivienda protegida, que permitirá a Gijón licitar la construcción de la primera fase, y la construcción de casi medio millar de viviendas. Porque en materia de vivienda, como en todo, Gijón quiere avanzar con hechos.

Arrancamos, por tanto, la última etapa del mandato con la fórmula que ha permitido a Gijón transformarse como no había hecho desde los años 90. La fórmula del municipalismo que actúa, que invierte y que no espera. La fórmula de abrir ventanas al futuro como la que representa el campus que crece en La Pecuaria. La fórmula de la determinación de seguir demostrando que Gijón es una ciudad de hechos, una ciudad que no va a perder un solo tren de futuro más.
Gijón es hoy en día una ciudad con la mitad de problemas y el doble de oportunidades que hace tres años. Y no vamos a parar el ritmo.


