El Natahoyo se prepara para mirar al mar y la puerta de entrada a Naval Azul es esta: la urbanización del entorno de la Capilla de San Esteban.
Los proyectos se hacen realidad cuando hay una colaboración entre las partes. Este es el claro ejemplo de cómo una iniciativa sale adelante con el esfuerzo, el compromiso y la unión. El resultado de este espacio es fruto de la colaboración entre la Compañía de Jesús que ha cedido el uso de este espacio, el Club Rotario de Gijón que va a rehabilitar la capilla y, por supuesto, del Servicio de Infraestructuras del Ayuntamiento que se comprometió a urbanizar el entorno.
Este tipo de colaboraciones son, sin duda, las que necesita la ciudadanía. Además, se trata de la puerta de entrada a todo lo que está por venir, a la transformación del Natahoyo que empezará en las próximas semanas con la adecuación inicial del ámbito de Naval Azul.
Las obras han consistido en la urbanización del entorno actuando en unos 510 metros cuadrados. Se ha pavimentado el suelo de baldosa verde y losa de granito gris, se ha repuesto el cierre de la parcela de Revillagigedo y se ha dotado de iluminación y de saneamiento. Finalmente se ha logrado, creando áreas estanciales, integrar esta superficie en la trama urbana para el disfrute de la ciudadanía. La inversión de los trabajos ha sido de 109.000 euros.


