Gijón acogió la jornada ‘Naval Azul, la nueva puerta al mar’, un encuentro organizado por Ethic que reunió a profesionales, empresas e instituciones para reflexionar sobre los retos y oportunidades de la economía azul y los nuevos modelos de desarrollo industrial vinculados al mar.
Durante la apertura del encuentro, destaqué el papel de Gijón como una ciudad de certezas, con ambición por abordar el futuro desde una identidad sólida y reconocible. Una ciudad que avanza sin renunciar a lo que es y que se consolida como espacio de trabajo, inversión e innovación.

Gijón como ciudad atractiva para proyectos transformadores
En un contexto marcado por la incertidumbre y por la competencia entre ciudades para atraer talento, empresas y financiación, Gijón ofrece una combinación diferencial basada en su tradición industrial, su vinculación histórica con el mar y una ciudadanía abierta, creativa y comprometida con la transformación en curso.
A estos factores se suman certezas en el ámbito administrativo, con seguridad jurídica garantizada a través de un Plan General de Ordenación firme, una agilidad burocrática creciente y una hoja de ruta clara que refuerza la confianza de quienes apuestan por desarrollar proyectos estratégicos en la ciudad.
Naval Azul, una apuesta coherente por la economía azul
Durante la jornada, expuse la visión de Gijón en torno a la economía azul como un modelo de desarrollo que no responde a la improvisación, sino a la coherencia con su historia marítima y portuaria. Una apuesta que combina industria, tecnología, sostenibilidad e innovación aplicada, y que busca generar actividad productiva, empleo de calidad y bienestar social sin comprometer los recursos naturales.
En este marco se inscribe Naval Azul, un proyecto que nace de esa coherencia entre tradición y ambición y que representa una nueva forma de concebir el desarrollo económico de la ciudad.
Un proyecto integrado en la ciudad y en su tejido social
Naval Azul se concibe como un polo tecnológico y productivo especializado en economía azul, integrado en la trama urbana y profundamente conectado con el tejido social de Gijón. Un proyecto que recupera un espacio industrial de gran valor para transformarlo en una palanca de innovación que combine industria, tecnología, formación y empleo.
Desde el Ayuntamiento se ha trabajado para que Naval Azul no sea únicamente un proyecto económico, sino también un proyecto con un marcado carácter social, en el que la transformación urbana y productiva revierta en beneficio de la ciudadanía.
El futuro polo que tomará el relevo de los antiguos astilleros se integrará de forma precisa en el corazón de la ciudad, reforzando una visión de Gijón compacta, conectada y viva, alejada de modelos aislados y concebida como parte del día a día de sus barrios y de su proyección internacional.

Cooperación, innovación y desarrollo social
La jornada organizada por Ethic permitió poner en común experiencias, proyectos y reflexiones en torno a un modelo productivo más inteligente y justo, basado en la cooperación entre empresas, centros de investigación, universidades y administraciones.
Un enfoque alineado con una idea clave: no existe desarrollo económico sin desarrollo social. La economía azul que impulsa Gijón no es una etiqueta, sino un compromiso con un modelo que conjuga economía, progreso y vida, y que sitúa a la ciudad en el mapa de las que aspiran a liderar la transformación industrial del siglo XXI.


